Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Cerrado a cal y canto.
Mañana te lo dirá la vida.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Hasta los animales cuidan sus crías.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
La ocasión llega, llama y no espera.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Donde hubo pan migajas quedan.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Agua en cesto se acaba presto.
Las cosas en caliente pegan.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
A la mujer no la cates, no es melón.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Aquí hay gato encerrado.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Eso pasa en las mejores familias.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Cada día trae su propio afán.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Esto es pan para tu matate.
Dos capitanes hunden la nave.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Para que quiere cama el que no duerme.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
No hay que conejear sin perros.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
La hermosa mujer, es una buena mujer.