Quien mucho habla, a ninguno escucha.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Araña muerta, visita cierta.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Hortelano tonto, patata gorda.
Nadie es profeta en su propia tierra.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
La espina, ya nace con la punta fina.
Juego mayor quita menor.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Los vicios no necesitan maestro.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Del cuero salen las correas.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Patada de yegua no mata caballo.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Ama como el lobo ama a la oveja
El que poco pide, poco merece.
Amar y saber, todo no puede ser.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
El solo querer es medio poder.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
La esperanza es la última en morir.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Yegua cansada, prado halla.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.