La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Perro flaco soñando con longaniza.
El que calla, no dice nada.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Yernos y nueras, en las afueras.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Nada es bello excepto la verdad
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Un "quizá" no dice nada.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El que demonios da, diablos recibe.