El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Palabras sin obras, barato se venden.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Una obra acabada, otra empezada.
Nadie sabe para quien trabaja.
Sacar los trapos al sol.
Una obra mala, con una buena se paga.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Hacer el agosto.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Casa y potro, que lo haga otro.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Hebra larga, costurera corta.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Hacerte amigo del juez
A fullero, fullero y medio.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Dar y tejer es buen saber.
Ir de trapillo.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Costurera mala, la hebra de a vara.
A buenos ocios, malos negocios.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El amor y la fe, en las obras se ve.
La crianza aleja la labranza.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Decir bien y obrar mejor.
O faja o caja.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.