Echarle mucha crema a sus tacos
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
El de las piedras hace pan.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Dame venta y te daré cuenta.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Una deuda, veinte engendra.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Más vale tuerta que muerta.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
En la unión está la fuerza.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Faldas largas, algo ocultan.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Para buena vida, orden y medida.
Estar como las putas en cuaresma.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
A dos palabras tres porradas.
La mayor ventura, menos dura.
Quien la haga que la pague.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.