Todo en la vida tiene su medida.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
El amor y el reloj locos son.
Más vale un hoy que diez mañanas.
La noche para pensar, el día para obrar.
El que se apura, poco dura.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Viento del solano, agua en la mano.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
A buena hora pidió el rey gachas.
La paciencia es la llave del paraíso.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Al mal paso, darle prisa.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Agárreme, que llevo prisa.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Come y bebe, que la vida es breve.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
La ocasión llega, llama y no espera.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Al loco y al fraile, aire.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Año de nieves, año de bienes.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.