A la fortuna, por los cuernos.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Amar a todos, confiar en nadie.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Ponga agua en su vino.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Una van de cal y otra van de arena.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Cada cosa pía por su compañía.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
No todo lo que pendula cae
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
El caballo viejo conoce bien el camino.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Entre salud y dinero, salud primero.
El hombre es para el hombre un espejo.
Ajo cebollino, para con vino.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Te quiero Andrés, por el interés.
A Dios, nada se le oculta.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.