Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
A la noche putas y a la mañana comadres.
A casa nueva, puerta vieja.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El vicio, saca la casa de quicio.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Te casaste, la cagaste.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Ayer putas y hoy comadres.
Como es la mujer, así es la casa.
Darle a uno mala espina.
Neblina, del agua es madrina.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
El Rey reina, más no gobierna.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Escarba la graja, mal para su casa.
La suerte nunca da, solo presta.
De casta le viene al galgo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Buey suelto, rey muerto.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Sayo grande, tapa mucho.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
La gente mala se muere de vejez.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.