La muerte tiene las piernas frías.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El diablo es puerco.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Dios castiga, pero no ha palo.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Tirar la casa por la ventana.
Al acebuche no hay quien le luche.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
En enero, el besugo es caballero.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El vino casi es pan.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Ítem de lista viñeteada
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El que no te ama, burlando te difama.
El arma es enemiga de su dueño.
El cerdo siempre busca el fango.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
A chico santo, gran vigilia.
Al saber lo llaman suerte.