Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Al mejor caballo se le van las patas.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Donde hubo pan migajas quedan.
Entre pitos y flautas.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Más ordinario que un sicario en un burro.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Juego de manos es de villanos.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Hasta el final nadie es dichoso.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El que mucho abarca, poco acaba.
Casa de muchos, casa de sucios.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
No caben dos pies en un zapato.
Al mal año, tarria de seda.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Con hermosura sola no se pone la olla.
En casa del herrero, martillo de palo.
Tienes más cara que un saco perras.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Dios da pan a los que no tienen dientes.