Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Hay de todo en la viña del Señor.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Más vale bueno que mucho.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Con pelito... no hay delito.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Diligencia vale más que ciencia.
El verano muere siempre ahogado
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Las flores son para los muertos.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Cada cual ha de llevar su carga.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Al amigo con su vicio.
La reputación dura más que la vida.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Come para vivir y bebe para comer.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Vayan las verdes por las maduras.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
No te fíes del sol de primavera.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Los problemas nunca vienen solos.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
La suerte nunca da, solo presta.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.