Para bien estar, mucho hay que andar.
Madurar viche.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El que tiene sed, busca agua.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Date buena vida, temerás más la caída.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Esto es pan para tu matate.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Intimar con ninguno; trato con todos.
La obligación es primero que la devoción.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Puta me veas y tú que lo seas.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Bebe y ata la bota.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Cada uno halla horma de su zapato.
Eso pasa en las mejores familias.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Donde hay carne, hay hermosura.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.