No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
No basta parecerlo, hay que serlo.
Ya no soy quien solía ser.
Los pensamientos no pagan peaje
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
El que persevera triunfa.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
A gran salto, gran quebranto.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
La avaricia rompe el saco.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Frío por Navidad; calor desde San Juan.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
De ninguno seas muy compañero.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Echar confites a un cochino, es desatino.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.