Sal derramada, quimera armada.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Dios no espera año para castigar.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Amor de lejos contentos los cuatro.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Siempre que llueve, escampa.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Valentón y rufián, allá se van.
El sol sale para justos y pecadores.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
A mal viento va esta parva.
Carne a carne, amor se hace.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Secreto de tres, secreto no es.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Suelo mojado, cajón seco.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Cada día se aprende algo nuevo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
De boca para fuera.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Mano lavada, salud bien guardada.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Trato es trato.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
La ocasión es la madre de la tentación.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.