A año tuerto, labrar un huerto.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Año de pitones, año de cabrones.
Pesar compartido, pronto es ido.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Lo que está por pasar pasará.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Año de hierba, año de mierda.
En abril, va la vieja a veril.
Abril frío, poco pan y poco vino.
De bajada todos los santos ayudan
Año nuevo vida nueva.
El empezar es el comienzo del acabar.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Al mal año, entra nadando.
A largos días, largos trabajos.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Otros vendrán, que bueno me harán.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A mis años llegaras o la vida te costara.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.