En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Agrada, quien manda.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Ya me cansé de descansar.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
A la virtud, menester hace espaldas.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Pan no mío, me quita el hastío.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Honor a quien honor merece.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Hacienda de pluma, poco dura.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.