Como vaya viniendo, vamos viendo.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Agua de manantial, no hay otra igual.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Cada casa es un caso.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
A año tuerto, labrar un huerto.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
A donde te duele, ahí te daré.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Buen comienzo, agüero de buen término.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Un clavo saca a otro clavo.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
En la necesidad se conoce la amistad.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Esta de mírame y no me toques.
Menos perro, menos pulgas.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Pan casero, de ese quiero.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Al dedo malo, todo se le pega.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.