Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Donde hay duda hay libertad.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Ara bien y cogerás trigo.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El que apurado vive, apurado muere.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
A palabra necias, oídos sordos.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Las espinacas son la escoba del estómago.
La risa va por barrios.
Para colmo de males, tratar con animales.
No dar su brazo a torcer.
Los medicos también se mueren.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Favorecer, es por norma perder.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El lo que se pierde, se aprende.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Nunca te apures para que dures.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Vino y amores, de viejo los mejores.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Date a deseo y olerás a poleo.
Me importa un bledo.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Ojo por ojo y diente por diente.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.