El tiempo todo lo cura
Buena vida, padre y madre olvida.
Caridad con trompeta, no me peta.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Donde hay orden, hay bendición.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Eres lo que comes.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Intimidades, solo en las mocedades.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
De bien en mejor.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Bestia alegre, echada pace.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Buen comer, trae mal comer.
Mudarse por mejorarse.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Al higo por amigo
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
El cantar, alegra el trabajar.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Volverse humo.
Llave puesta, puerta abierta.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
El buen mosto sale al rostro.