Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Te paso la pala diego
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Cada día se aprende algo nuevo.
El placer es víspera del pesar.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Entendido y anotado.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
No hay atajo sin trabajo.
Picha española no mea sola.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Saber cuántas son cinco.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Has lo que debes y no lo que puedes.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Es más listo que el hambre.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Quien no tiene en que mear, se levanta y va al solar.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Freídle un huevo, que dos merece.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
El hombre pone y la mujer dispone.
Detenerse después de probar un poco algo.
Cuídate del amigo al que has ofendido