Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Para bruto no se estudia, se nace.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
No quieras nunca buenos comienzos.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Mal se saca agua de la piedra.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Hacer enseña a hacer.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Julio, siega y pon tres cubos.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Hacer la del humo.
De tal jarro, tal tepalcate.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Vale más tener que no desear.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Nunca te apures para que dures.
La vida es una universidad.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Más fea que una patada en la canilla.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Más peligroso que mono con navaja.