Boca de verdades, temida en todas partes.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Hijo descalostrado, medio criado.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
No hay tonto para su provecho.
El que guarda, halla.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Nada es barato sin una razón.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
La necesidad agudiza el ingenio.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
A burlas, burlas agudas.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Buena mula, mala bestia.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Pasará, sea lo que sea.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.