La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
El que habla es el que peca.
La mejor palabra es la que no se dice.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Como pecas, pagas.
Buen lector, mal escribano.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Amar y saber, todo no puede ser.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Jodido pero contento.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Obra acabada, maestro al pozo.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
No enturbies aguas que hayas de beber.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Honra sin provecho la digo pecho.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Las deudas de juego son deudas de honor.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Sarna con gusto no pica.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.