Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Corrido va el abad por el cañaveral.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Menos malo es mortuotio que casorio.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
El que no aprende es porque no quiere.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El que manda, manda.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Hay desgracias con suerte.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Al miedo plata; y al amor cariño.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Todo amor tiene su gasto
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.