Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Poderoso caballero es don dinero.
Quien bien ata, bien desata.
Hoy te lo dice tu amiga.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
La misa, dígala el cura.
El que escucha su mal oye.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La sal no dice de sí misma que es salada.
La niebla deja el tiempo que encuentra
No se toman truchas a bragas enjutas.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Lo que no está prohibido está permitido.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
El que anda en silencio, cazar espera.
Todos los extremos son malos.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Espéjate para que veas cómo eres.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Un perro sabe donde se tira comida.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
La sugestión obra.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
A barba moza, vergüenza poca.