Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Ir a amarrar el zorro.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Al bobo, múdale el juego.
Redondear la arepa.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Juego de manos, rompedero de ano.
Pa'trás como las del marrano.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Según es el dinero, es el meneo.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Juego de manos es de villanos.
El que venga atrás que arree.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Dinero guardado, barco amarrado.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Haz turismo invadiendo un país.
Hacerle a uno la pascua.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Dar antes que amagar.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Jugar la vida al tablero.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
A bloque, la casa en roque.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El mucho joder empreña.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Aseada aunque sea jorobada.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!