La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Favor con favor se paga
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
No tocar pito.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Hasta los animales cuidan sus crías.
La admiración alaba, el amor es mudo
A gran solicitud, gran ingratitud.
Cada cual a lo suyo.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Nadie perdona que le hagan un favor.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Se sincero y honesto siempre.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Quien lo hereda no lo hurta.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ni agradecido ni pagao.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.