La casa quemada, acudir con el agua.
El primero que llega se le sirve primero.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Hacer de tripas corazón.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
No coma cuento coma carne.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
El vino y la verdad, sin aguar.
El que no te ama, burlando te difama.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
A quien dices el secreto das tu libertad.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
No saber una jota.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Dar carne al lobo.
A ese andar, llévalos mi baca.
Unos mueren para que otros hereden.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Mientras dura, vida y dulzura.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
A llorar al cuartito.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
A caballo ajeno, espuelas propias.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.