Mejor es resignarse que lamentarse.
La sugestión obra.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Pasión tapa los ojos a la razón.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Decir refranes es decir verdades.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
El rostro es el espejo del alma.
Todo es según el cristal con que se mira.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
De sabios es cambiar de parecer.
Buena vida si refrenas tu ira.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Antes de criticar, mírate la cola.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
En cada refrán tienes una verdad.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
La contradicción es la sal del pensamiento
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El corazón del justo, piensa para responder.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
El que mucho analiza, se martiriza.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Más obrar que hablar.
Lo dicho, dicho está.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La conciencia vale por cien testigos.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.