Ruego y derecho hacen el hecho.
A la que te criaste, te quedaste.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Del joven voy, del viejo vengo.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Para muestra basta un botón.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Hombre refranero, medido y certero.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
A confesión de parte relevo de prueba.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Estas son de mi rodada.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Necio que sabe latín, doble rocín.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
A heredad vieja, heredero nuevo.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Ruego de Rey, mandato es.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Dar en el clavo.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Favor con favor se paga
Me importa un bledo.
De esa manera, mi abuela.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.