No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Casa chica infierno grande.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Hacer una cosa en un avemaría.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Para conservar amistad, pared en medio.
Al potro y al niño, con cariño.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Cada ollero alaba su puchero.
Te conozco, pajarito.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
La vida del puerco, corta y gorda.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Buey hermoso, no es para trabajo.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Casa de Dios, casa de tos.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Agua vertida, mujer parida.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Llave puesta, puerta abierta.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Iglesia, o mar, o casa real.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
El río pasado, el santo olvidado.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Averiguelo, Vargas.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Hablar poquito, y mear clarito.