Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Benavente, buena tierra y mala gente.
La boda de los pobres, toda es voces.
A cazuela chica, cucharadica.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Viejos los cerros y reverdecen
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Indios y burros, todos son unos.
Miren quién habló, que la casa honró.
Gente de montaña, gente de maña.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Puerta de villa, puerta de vida.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Llenarle la cuenca a alguien.
Indio comido, puesto al camino.
A fullería, cordobesías.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Es puerco de la misma manada.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
A bloque, la casa en roque.
A liebre ida, palos al cubil.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
El burro hablando de olotes.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
A buey viejo, pasto tierno.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Al pez, una vez.
El buey pace donde yace.
Puso pies en polvorosa.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Sol puesto, obrero suelto.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
O Corte o cortijo.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
De pico, todos somos ricos.
La variedad place a la voluntad.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Mojarse el potito.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Cada villa, su maravilla.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.