Mal oledor, mal catador.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A brutos da el juego.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
A largos días, largos trabajos.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
De padres bocois hijos cubetas.
Beber por jarra penada, no me agrada.
La sugestión obra.
Jugar la vida al tablero.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A las obras me remito.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Principio quieren las cosas.
Dos no riñen si uno no quiere.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Hacer enseña a hacer.
Ojo al parche.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Poco mal y bien quejado.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Los pesares envenenan la sangre.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
La experiencia es a veces dolencia.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Cabra manca, a otra daña.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
No hay cosa que no tenga su contra.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.