Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
El sol siempre reluce.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Fruta que pronto madura, poco dura.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Buena ventura solo con otra dura.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Hoy arreboles, mañana soles.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Vayan las verdes por las maduras.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
Para abril, de un grano salen mil.
La Cruz, la viña reluz.
Calva buena, luna llena.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Hacerle a uno la pascua.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Enero y Febrero desviajadero.
Viento del solano, agua en la mano.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Año de hongos, año de nieve.
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Invierno claro ni en verano nublado.
La morena, de azul llena.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino