Hay más días que sandías.
Manda, manda, Pedro y anda.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Todo tiene un fin.
Esquílalas pero no las desuelles
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
El que rompe viejo, paga nuevo.
La luz de alante es la que alumbra.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Las cruces son las escaleras al cielo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
La esperanza mantiene.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
A gran chatera, gran pechera.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Por una alegría mil dolores
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Bondad con hermosura, poco dura.
Visitas, pocas y corticas.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
La prisa produce desperdicios.
Hacienda de pluma, poco dura.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
De noche madrugan los arrieros.
La barriga llena da poca pena.
Regla y compás, cuanto más, más.
Arandino, borracho fino.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Gallina que canta, de poner viene.
Maestro, El se puede comer la regla.
Date prisa lentamente.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
El amor y la tos no pueden ocultarse.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Cuando el río suena, agua lleva.
Berzas en enero, saben como carnero.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.