En Constantina cuando no llueve, llovizna.
Ama profunda y apasionadamente.
En el amor solo el principio es divertido
Cada cosa nace para su semejante.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
La gota que derramó el vaso de agua.
Pueblo chiquito, campana grande.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
De buena casa, buena brasa.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
La mujer y la vaca, con día para casa.
El que madruga, es sereno.
La lluvia viene después de los bosques.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
El buen enero, frío y seco.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Dale con que va a llover.
En enero, cada oveja con su cordero.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Amor forastero, amor pasajero.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Feria de loco es el mundo todo.
Alegría amagada, candela apagada.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Solo como Adán en el día de la madre
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno