¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Ir de trapillo.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Obras vea yo; palabras, no.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Hacer agua los dientes.
Puta en ventana, mala mañana.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Un pie calzado y otro descalzo
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
A flores nuevas, afeite perdido.
El que es pendejo ni de dios goza.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
A quien has de acallar, has de halagar.
No hace tanto daño la zorra en un año, como paga en un día.
Entra, bebe, paga y vete.
Febrero el corto, el pan de todos.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
La familia pequeña, vive mejor.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
A cada paso, un gazapo.
Al desganado, darle ajos.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
La burla, para quien le gusta.
Gallina que canta, de poner viene.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.