A hijo malo, pan y palo.
Ir a matar lobos no es para bobos.
A un traidor, dos alevosos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Hacer de tripas corazón.
Casa ordenada, casa salvada.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Zapatero a tus zapatos.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Viejo es Pedro para cabrero.
Cabra manca, a otra daña.
Sol puesto, obrero suelto.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Matar pulgas a balazos.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Lo que hace el burro, pare la burra.
A cada cerdo le llega su San Martín.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Cazador y cazado confían en Dios.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Cada uno con su humo.
Esto fue como llamarada de petate.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Las penas con pan son buenas.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Viejos los cerros y reverdecen
Los hijos son lo que la madre quiere.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Buena burra hemos comprado.
La música calma a las fieras.
Una manzana roja invita piedras.
Más se junta pidiendo que dando.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Cabeza vana no cría canas.
Pan duro, pero seguro.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.