¿Mirón y errarla?.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Vereda no cría hierba.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Del monte sale, con que se arde.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Como turco en la neblina.
Plata en mano, culo en tierra.
Atrás viene quien las endereza.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Patada de yegua no mata caballo.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El trato engendra el cariño.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El corazón no habla, pero adivina.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Corre más una loca en chanclas.
Hijos casados, duelos doblados.
La pelota es redonda y viene en caja cuadra.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.