Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
A mala suerte, envidia fuerte.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Caminito comenzado, es medio andado.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
A Dios, lo mejor.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Pan candeal no hay otro tal.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Si me quebré el pie fue por mi bien.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Hombre anciano, juicio sano.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Cabra coja, mal sestea.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Panza llena, quita pena.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Hablar con lengua de plata.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Bien casada, o bien quedada.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
El hijo sabe que conoce a su padre.