Dios castiga sin dar voces.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Pedir más es avaricia.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Más querría un dinero que ser artero.
Cuando te den, da.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Chocolate que no tiñe, claro está
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Más duro que rulo de estatua.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Obras vea yo; palabras, no.
No hagas bien sin mirar a quien.
Enójate pero no pegues.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Es más popular que la adelita.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Cruz y raya, para que me vaya.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Casa de muchos, casa de sucios.
El malo siempre piensa engaño.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
El que quiera honra, que la gane.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
En Agosto trilla el perezoso.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Los justos pagan por pecadores.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.