No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
A buen servicio, mal galardón.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
El pecado te acusa.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Cortesías engendran cortesías.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Amor con casada, solo de pasada.
Caro compró el que rogó.
Olvidar una deuda no la paga.
Fue sin querer...queriendo.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Que la haga el que la deshizo.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Idos y muertos, olvidados presto.
Jamás olvidó el que bien amó.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
A amo ruin, mozo malsín.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Reniego de plática que acaban en daca.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Buen pedidor, mal dador.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.