El corazón conoce la amargura del alma.
Ama el sol, el que tiene sombra
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Dos perros pueden matar a un león.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Quien da el consejo, da el tostón.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Más obrar que hablar.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Para atrás ni para coger impulso.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
A cada cañada le llega su añada.
Está en todo menos en misa.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Una en el papo y otra en el saco.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.