Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Real ahorrado, real ganado.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
A la larga, todo se arregla.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A cada paso, un gazapo.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Ramal y bozal, para el animal.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Pensando en pajarito preña'o
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Que cada cual espante sus pulgas.
Buen corazón vence mala andanza.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Juntos en las duras y en las maduras.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La mayor ventura, menos dura.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Gratis, hasta las puñaladas.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.