Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Me traen por la calle de la amargura.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Sarna con gusto no pica.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Emborrachar la perdíz
Al mal año, entra nadando.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Con el metro que midas, te medirán.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Quiéreme poco pero continúa
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Del lobo un pelo.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Bien está el pájaro en su nido.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
La buena hija dos veces viene a casa.
Calles y callejas tienen orejas.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Callar como puta tuerta.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
La anguila empanada y la lamprea escabechada.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Limosnero y con garrote.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Cada palo que aguante su vela.