De pico, todos somos ricos.
Abril, deja las viñas dormir.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Boca con boca se desboca.
Tal padre, tal hijo.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
El que mucho corre, pronto para.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Febrero el corto, el pan de todos.
Después de un gustazo, un trancazo.
Hasta el rabo, todo es toro.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Más ordinario que un sicario en un burro.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Dificulto que el chancho chifle.
El vino con el amigo.
No donde naces, sino donde paces.
Unos van delante y otros van detrás.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
En cada tiempo, su tiento.
A mala venta, mala cuenta.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
Hijos casados, duelos doblados.
Según es el dinero, es el meneo.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Beber por jarra penada, no me agrada.