Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Tiempos pasados fueron mejores.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Mucho sabe quien callar sabe.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Jugar la última carta.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Más ordinario que un moco en una corbata.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
La magnificencia prestada, es miseria.
Cuervos vienen, carne huelen.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
A donde va la gente, va Vicente.
Mira antes de saltar.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
El hablar, es más fácil que el probar.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que mucho escoge poco coge.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.