Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
No eches más leña al fuego.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
De uvas a peras.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Llegar a punto de caramelo.
Viejo es Pedro para cabrero.
El dolor es antiguo
Picha española no mea sola.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Burro cansado, burro empalmado.
Cual es el rey, tal es la grey.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Los golpes hacen silencio.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Fácil es recetar, difícil es curar.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.