Amor sin pudor, es todo menos amor.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
No eches más leña al fuego.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
De uvas a peras.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Picha española no mea sola.
Llegar a punto de caramelo.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El dolor es antiguo
Burro cansado, burro empalmado.
Viejo es Pedro para cabrero.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Cual es el rey, tal es la grey.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Fácil es recetar, difícil es curar.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Los golpes hacen silencio.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Que con su pan se lo coman.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.