El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Araña de día, carta o alegría.
Padre diestro, el mejor maestro.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Joven intrépido no deja memoria.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Hablar hasta por los codos.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Bailar la trabajosa.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Estás entre la espada y la pared.
Es de bien nacido ser agradecido
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
El arroz ya está cocido.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Adonde no te llaman, no vayas.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
Sin virtud poco vale la salud.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Una deuda, veinte engendra.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado